PESADILLAS Y TERRORES NOCTURNOS



Pesadillas y terrores noctunos

La hora del sueño para los niños puede resultar algo angustioso y estresante cuando deciden aparecer las pesadillas y los terrores nocturnos. Aunque ambos términos se parecen, no son la misma cosa pero si cuentan con una característica común: El Miedo. Es una fase completamente normal en los pequeños, pero no hay porqué sufrirla ni demasiado intensa ni tampoco por mucho tiempo, pues para esto tenemos una ayuda perfecta en las Flores de Bach.

A la hora de preparar una mezcla-ayuda para estos problemas yo tengo en cuenta si se trata de pesadillas o terrores, y de esta forma ir directo al foco del problema ya que existen 38 flores y las indicadas para los miedos son varias, lo mismo ocurre para la ansiedad. Así pues, dependiendo del problema concreto del niño, se elabora la mezcla personal que funciona rápido y eficaz.

Primero la diferencia entre ambos conceptos:


Las pesadillas son los sueños cuyo contenido, muy variado y lleno de detalles, provoca una fuerte sensación de peligro en el niño, en su integridad física. Excepto en aquellos que han sufrido algún trauma, no suelen hacer referencia a nada real sino que parten de la imaginación del pequeño. Se despierta en mitad de la noche, sudando, lleno de terror, y es capaz de relatar lo soñado a los padres.

No son un peligro en sí mismas ya que forman parte del proceso de adaptación del niño al medio en el que crece, a nuevas experiencias y al temor al desamparo, así como la puesta en marcha de mecanismos de defensa naturales, pero si son demasiado repetidas pueden ocasionar temor y ansiedad a la hora de ir a dormir. Se puede llegar a alterar el patrón del sueño y aparecer irritabilidad, somnolencia y ansiedad.

En estos casos se pueden combinar Castaño Blanco para lograr tranquilidad mental durante el día y la llegada de la noche, con Alamo Temblón que es la flor perfecta para los temores. También se puede añadir Agrimonia para tratarla ansiedad. Con una mezcla así se consigue que la llegada de la noche no resulte algo temido y apaciguar la mente y el cuerpo. En unos días el sueño será mucho más tranquilo y las pesadillas desaparecen rápidamente.

Los terrores nocturnos son menos frecuentes. La mayor diferencia con las pesadillas es que el niño se levanta, o se sienta, bruscamente, gritando o llorando y con expresión facial de terror, pero no sólo sigue durmiendo sino que es muy difícil despertarlo para sacarlo del trance. Cuando se consigue, el niño se muestra confundido y como en un trance durante unos minutos, desorientado. No sabe que le ha ocurrido y, a no ser que esté completamente despierto, es capaz de volver a dormirse inmediatamente. Al día siguiente no recordará nada de lo sucedido.

Parecen estar relacionados con el estrés, situaciones traumáticas (separaciones, hospitalización, muerte de un familiar…), tensión emocional o fatiga…

En el caso de los terrores el sistema Bach cuenta Cerasifera, una flor perfecta para los episodios en los que tengamos descontrol, acciones involuntarias, ya que estamos ante una situación explosiva. Pero si además se añade Castaño Blanco, paz mental, y Heliantemo, indicada para el miedo extremo y los conflictos repetitivos, se consigue que desaparezcan la ansiedad y la angustia. Los terrores nocturnos desaparecerán.

Los niños reaccionan a las Flores de Bach rápidamente pues no están condicionados. Ellos desconocen qué están tomando, están limpios de toda predisposición. Además su cuerpo es totalmente receptivo y de veloz respuesta. Si os preocupa el tema del conservante, esto no es un problema puesto que a los preparados dirigidos a bebés y niños no se les añade alcohol sino vinagre de manzana, glicerina o nada, simplemente agua. Yo, personalmente, no les pongo nada, solamente se debe tener la precaución de conservarlo en el frigorífico y saber que su duración es menor.

Y a la hora de administrarlo se puede hacer poniendo unas gotas en zumo, leche, agua, cualquier líquido caliente o frío. También se les puede administrar directamente bajo la lengua, en este caso y al saber ellos que las están tomando es corriente que las pidan

Yo misma he podido comprobar día a día los beneficios de esta terapia en mi propia hija desde que era un bebé y más tarde al pasar por todas las etapas naturales del crecimiento, y aún hoy, después de años siendo terapeuta, sigo maravillándome con los resultados. Las Flores de Bach son perfectas para eliminar miedos, terrores, pesadillas, fobias, en los niños porque son inocuas totalmente, rápidas, cómodas, asequibles, y realmente funcionan sin ninguna duda.

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