Después del Sufrimiento...las secuelas emocionales en la enfermedad


Este artículo está dedicado a todas aquellas personas que han atravesado y superado algún problema importante de salud y a sus familias.

Tras el sufrimiento...

Consecuencias de los estados de Alerta y la lucha por sobrevivir


Las secuelas tras una enfermedad grave
Un profesional médico te lo dijo, quizás a bocajarro, sin mediar sentimiento alguno y dentro de la mayor asepsia y frialdad posible que unas veces es consecuencia del escudo protector que utilizan para no sentirse afectados por el dolor ajeno, y otras por la simple desidia que otorga la rutina del trabajo.  (No siempre es así, por supuesto)

Pero te lo expuso y también las opciones, y mientras en tu cabeza todavía se tenia que acomodar toda la información nueva y términos médicos imposibles de repetir, tuviste que reaccionar rápido pues la situación no ofrecía otra opción....la cosa era grave y tu vida dependía de una respuesta lo más rápida posible.

¿Que ocurrió entonces? 




Que, sin tener tiempo, de hacerte una idea de que lo que ocurría, te viste inmers@ en pruebas, medicinas, tratamientos, quizás operaciones, idas y venidas al hospital, reposo. Y diste la talla, hiciste todo lo que te dijeron y superaste la enfermedad.

Es muy posible que durante todo el proceso tuvieras días muy negros y otros llenos de esperanza, pero lo que si está claro es que diste la talla y te enfrentaste a ello con la mayor de las fuerzas, esa que todos olvidamos existe dentro de cada uno y que se manifiesta en los momentos más duros de la vida. Porque uno no sabe de donde ni cómo pero logra enfrentarse a lo más tremendo y sale victorioso.

Cuando se pasa por una experiencia de este tipo, una enfermedad grave, el cuerpo y la mente reacciona rápidamente y no pierde ni un segundo en pensar si puede o no, simplemente lo hace. Te pones completamente en guardia y sacas fuerza de donde no existe, y por supuesto ganas la batalla.

Pero los tratamientos, en muchas ocasiones, son demasiado agresivos, y, si bien, logran su cometido, también dejan secuelas físicas y emocionales. Porque el cuerpo tiene muchas funciones y una de ellas es llegar a tolerar lo intolerable con una fortaleza impresionante, y es porque estás alerta, te encuentras ante una situación que requiere respuesta y la tienes.

Esto mismo sería extensible a los familiares...Ellos también sufren, además desde el otro lado: el de "la impotencia", y también están ahí día tras día sin darse tregua, manteniendo el tipo y negándose a bajar la guardia para ayudar en lo posible al enfermo. También sufren la enfermedad.

Pero...¿ y después?

Pues ocurre que, contra todo pronóstico, has superado una enfermedad grave o lo ha hecho tu familiar, y de pronto te encuentras más triste que nunca, más debil y con menos ilusión antes. Deberías sentirte feliz y recuperar el tiempo perdido, hacer aquellas cosas que no pudiste y que pensaste que no llegarías a hacer jamás.... pero no puedes porque te sientes mal.

Aparecen: ansiedad, miedos (pánicos en muchos casos), inseguridad, intranquilidad, falta de ilusión, deseos de estar a solas, salir a la calle es un problema, malestares físicos varios....etc...

El trauma

Una enfermedad grave supone un trauma físico y emocional. Físicamente por la agresividad de los tratamientos y sus consecuencias en el cuerpo, a nivel emocional también resultan muy perjudiciales, pero son necesarios. Tras un período de lucha suele venir la bajada, la caída de las defensas, sobre todo a nivel emotivo.

Si esto ocurriera durante el proceso de curación ésta no sería posible, y como el cuerpo es sabio su respuesta no se deja esperar, pero tras este período se relaja ,pues ahora ya puede hacerlo, y entonces el ánimo no responde. Es algo totalmente normal.

En estos casos la ayuda floral para superar el trauma vivido vendría de la mano de algunas esencias como éstas:


Estrella de Belén (Star of Bethlehem): está especialmente indicada en el tratamiento de cualquier trauma pasado o previsto, equilibra y tranquiliza evitando la somatización, es decir los diversos malestares consecuencia del trauma.

Agrimonia (Agrmony): resulta de mucha ayuda por ser un ansiolítico natural, alivia la tortura interior que se esconde tras una apariencia feliz....cuando la persona sufre por dentro pero no lo demuestra a los demás.

Roble (Oack): ayuda a recuperarse tras un gran esfuerzo, como es una larga o grave enfermedad.

Genciana (Gentian) y Mostaza (Mustard): son las esencias que alivian la tristeza, tanto si es exógena como endógena.

Olivo (Olive): para el agotamiento físico y psíquico derivado del sufrimiento pasado. Es muy útil cuando ha existido desgaste moral y anímico.

Y para los miedos a.... que vuelva la enfermedad, a la muerte, al futuro, al sufrimiento... tenemos:

Mímulo (Mimulus): miedo de orígen y causa conocida

Álamo Temblón (Aspen): cuando el miedo es de origen desconocido.

Los síntomas pueden ser muy variados ya que cada persona es distinta y vive esta situación difícil de una forma. Tampoco será igual el tiempo que se ha tardado en llegar a la curación, una convalecencia más o menos larga. 

Cualquier de estas esencias resultarán una ayuda excelente en la recuperación física y emocional tras una enfermedad, tanto para el enfermo como para sus familiares que también han sufrido las consecuencias del sufrimiento. Una mezcla de Flores de Bach apropiada y personalizada conseguirá la superación total del trauma sufrido y una nueva visión de la vida libre de las cargas físicas y emocionales tras un período duro, tras una enfermedad grave, para poder continuar la vida con mayor ilusión si cabe.







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